martes, 19 de julio de 2016

Perra



Cuantos perros te esperan arriba?

Sombras alargadas y azules al mediodía.


Soledad dentro de mi abrigo cortado,


no te supe mimar, o estabas loca.


Amor y muerte, sangre y Dios en la nieve azul.


Solo al final de la pista de saltos de esquí, nadie,, solo el invierno, solo negro en mi cabeza.


Frio y tú.

lunes, 11 de abril de 2016

Con ellos

He meado donde mean los locos. Me he duchado con los mendigos, todos juntos, todos descalzos y callados.

He abrazado a los yonkis como a hermanos, he vomitado en los aseos pintados de negro con los alcohólicos.

He vomitado dentro de mí mismo.

Y tu eras solo una quimera.

martes, 9 de febrero de 2016

Siesta

Y todos en el pueblo admiraban su habilidad para sestear al sol con la paz de los perros.

lunes, 8 de febrero de 2016

Casa

Era una noche de enero, soplaba un viento helado sostenido, el cielo era completamente negro y limpísimo, solo se veían los tramos que iluminaban las farolas brillantes en blanco y negro, luz y sombra, cruzó la acera y vio un grupo de hombres calentándose al fuego de un bidón llameante.

Se acercó por nada en especial, eran dos blancos, un negro y un oriental indefinido. Obviamente no era gente poderosa, sino escombros u hombres.

El negro le ofreció un porro que ya había olido, fumó, la marihuana le hizo sentir el frío más intensamente pero también lo hizo más soportarle, le ofrecieron vino de un cartón, por qué la gente desvalida era tan generosa?, aceptó y en seguida se encontró como en un extraño hogar sin haber cruzado una palabra. Originalmente iba a su casa, pero ni siquiera tenía calefacción, además no iría a trabajar mañana, la fábrica había cerrado hoy.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Techo

Caminaba por la ciudad, la ciudad era todo, nunca se encontraba el borde, llegó al barrio donde le pasaban la marihuana y fumó con esa gente. Era un pequeño bar de un japonés afanoso, siempre estaba haciendo algo productivo.

Iba por el tercer sake y pensó en por qué toda la ciudad estaba llena de paredes y pasillos, eso lo entendía, las paredes de los lados para poder orientarse y delimitar los centros comerciales, los dormideros y las zonas de producción, la pared de abajo porque era imprescindible y natural, pero le intrigaba la pared del techo, ¿Que utilidad tendría?, la gente no volaba y ya no había pájaros. ¿Por qué toda la ciudad tenía esa pared que se podía tocar y la gente no veía?.


miércoles, 23 de septiembre de 2015

Libro incierto

Se encontraba mal, muy mal, entró para refugiarse de la llovizna en una librería, le compró un libro, no sabía ya cual era, se asió a un semáforo, era por ella.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Atardecer

Por fin encontró su anciano coche, estaba en la calle de atrás y él se había ido a buscarlo hasta que el barrio cambiaba de identidad, ayer fue otra noche de borrachera inmunda, la sensación de asco y vergüenza por lo hecho le hacía sentir las piernas como flotando y como si mucha gente le mirara el culo, no volvería a beber tanto, su boca era un cenicero, aún así fumaba.

En el centro de la ciudad la luz de la publicidad era tan intensa que se había puesto de moda andar de noche con extravagantes gafas de sol, sobre todo los más adinerados y los más excéntricos.

Pero él no iba al centro.

Nunca había pensado en ello, pero la ciudad, lógicamente, tenía que acabar en algún sitio.